Carne in vitro: Pros y Contras

Debido al incremento de la población mundial, se estima que una persona incrementará su consumo de carne en un 29% al 2050, lo que presume pasar de una producción actual a nivel mundial de 288 millones de toneladas a 494 millones.

Sin embargo, varios son los problemas que enfrentan las producciones de carne como son: calentamiento global, baja productividad, mayores exigencias en los estándares de calidad, disminución progresiva de tierras viables para producir, se debe evitar la transmisión de enfermedades alimentarias, una necesidad creciente de disminuir el uso de fármacos antibióticos y antiparasitarios para evitar su resistencia. Todo lo anterior pone en vilo la seguridad alimentaria a nivel mundial.

Por tanto, cada vez más se habla acerca del cultivo de carne in vitro. Los veterinarios Dr. Andrés Cartín y Dra. Priscila Ortiz en su estudio, establecen los siguientes pros y contras al producir carne in vitro.

Pros

  1. Asegurar su autenticidad e inocuidad
  2. Generar productos libres de adulterantes
  3. Poco tiempo que se necesita para producir el tejido muscular. Por tanto mayor volumen de producción en menor tiempo.
  4. Proveer alimentos sin la presencia de trazas o metabolitos de medicamentos que puedan propiciar la aparición de resistencias farmacológicas.
  5. Eliminar la presencia de organismos patógenos que permiten la aparición de Enfermedades de Transmisión Alimentaria.
  6. Disminuir caza furtiva de animales exóticos, ya que también se puede producir carne artificialmente de este tipo de animales, asegurando así su preservación y supervivencia.
  7. Mayor disponibilidad de fuentes proteicas a nivel local, podría ser una alta posibilidad de adquirir un producto nutricional básico a un menor precio.

Desde el punto de vista de la nutrición saludable, la ingeniería de tejidos, en específico el cultivo de carne in vitro, admite ejercer un control sobre los porcentajes de composición de ácidos grasos, la proporción de ácidos grasos poliinsaturados, el contenido de grasa saturada, la proteína y los micronutrientes esenciales como el hierro, al permitir estandarizar los porcentajes de estos elementos en los tejidos cárnicos ofrecidos a los consumidores.

Contras

  1. La industria de carne cultivada requiere altos índices de tecnificación y de conocimiento científico en el área de biotecnología animal, lo cual hoy en día es insuficiente o inexistente en muchos países en desarrollo.
  2. Percepción, por parte del consumidor, hacia la metodología de producción, al poder considerarla incorrecta desde una óptica ética y cultural.
  3. Lograr obtener un producto elaborado en un laboratorio y que pueda imitar fehacientemente las características fisicoquímicas, organolépticas y nutritivas de su forma natural permanece como una importante restricción a la recepción por parte de los consumidores.
  4. Lograr recrear artificialmente toda su estructura microscópica (tejido conectivo, miocitos, adipocitos, fibroblastos, vasos sanguíneos y linfático, etc.), así como mantener niveles mínimos requeridos de nutrientes esenciales, son tal vez los pasos más difíciles de obtener en el producto final.
  5. Lograr optimizar la producción de carne in vitro a gran escala, pero a un bajo costo productivo para la industria cárnica y de accesible valor adquisitivo para los consumidores. Actualmente, es muy oneroso producir carne in vitro ya que para producir una libra sus costos son de U$50.000

No obstante, para que se llegue a dar el cultivo de carne in vitro, deben realizar una mayor inversión e investigación científica alrededor del tema para que sea más accesible y lo más probable es que pasen varios años.

Finalmente, la implementación de sistemas emergentes para fabricar proteínas animales de manera más eficiente y sostenible tendrá un impacto sustancial para lograr cumplir con las políticas públicas de seguridad alimentaria y la mitigación y adaptación al cambio climático en los próximos años.